
En una foto de revista pueden confundirse. En obra son proyectos completamente distintos: el hormigón pulido es una solera estructural de entre 8 y 15 cm que se pule mecánicamente; el microcemento es una piel de 2-3 mm que se aplica sobre lo que ya hay.
La diferencia que lo decide casi todo: el peso
Una solera de hormigón pulido de 10 cm pesa unos 230 kg/m². Un revestimiento de microcemento pesa entre 4 y 5 kg/m². En una vivienda en altura con forjado existente, esa cifra normalmente cierra el debate: no se puede cargar un forjado antiguo con una solera nueva sin un estudio estructural.
Por eso el hormigón pulido se ve casi siempre en obra nueva, en planta baja sobre terreno, en naves industriales y en lofts rehabilitados con estructura calculada para ello.
Comparativa
| Criterio | Microcemento | Hormigón pulido |
|---|---|---|
| Espesor | 2-3 mm | 8-15 cm |
| Peso | 4-5 kg/m² | ~230 kg/m² (10 cm) |
| Se aplica sobre | Pavimento existente | Terreno o forjado calculado |
| Juntas | Ninguna | Juntas de retracción cada 20-25 m² |
| Riesgo de fisuras | Bajo si el soporte es estable | Inherente al hormigón, se controla con juntas |
| Precio | 75-95 €/m² | 60-90 €/m² (obra nueva) |
| Escenario típico | Reforma de vivienda | Obra nueva, naves, lofts |
Las juntas de retracción
Este es el detalle que más sorprende a quien busca hormigón pulido para su casa: el hormigón fragua, retrae y fisura. Para controlarlo se hacen cortes de junta cada 20-25 m² aproximadamente. Es decir, el suelo continuo de hormigón pulido no es tan continuo: tiene un despiece de juntas visible que hay que diseñar bien.
El microcemento, al ser un revestimiento fino sobre un soporte ya estabilizado, no necesita juntas propias. Solo respeta las juntas estructurales que ya existen en el edificio.
Aspecto y color
El hormigón pulido tiene el color del cemento y de los áridos que lleve, con los poros y las burbujas de la propia masa: es un material más crudo y menos previsible. El microcemento se pigmenta a medida y se puede ajustar tono a tono con una muestra previa.
Quien busca el aspecto industrial auténtico, con marcas y variaciones, a veces prefiere el hormigón. Quien busca controlar el color exacto de su salón, el microcemento.
Conclusión práctica
Si estás reformando un piso o una casa existente, la pregunta casi siempre se responde sola: el hormigón pulido no es viable sin tocar la estructura, y el suelo de microcemento consigue una estética muy próxima en unos días y sin cargar el forjado.
Si estás construyendo de cero en planta baja y quieres el material auténtico con su despiece de juntas, el hormigón pulido tiene todo el sentido, y sale competitivo porque la solera hay que hacerla igualmente.


